Una de las primeras decisienes que enfrenta todo importador es cómo realizar el envío: por aire o por mar. Ambos tienen su lugar y la elección correcta depende de su carga, presupuesto y crenograma.
Cuando gana el transporte aéreo
- Velocidad: Días en lugar de semanas: ideal para existencias urgentes o mercancías perecederas.
- Artículos de alto valor: Menores costos de seguro y mayor seguridad.
- Envíos pequeños y livianos: Cuando el volumen no justifica un centenedor marítimo.
Cuando gana el transporte marítimo
- Costo: dramáticamente más barato por kilogramo para carga pesada o voluminosa.
- Grandes volúmenes: cargas de centenedores completos (FCL) o centenedores compartidos (LCL).
- bienes no urgentes: cuando puede planificar y realizar pedidos cen anticipación.
La regla general del coste
El precio del flete aéreo se fija según lo que sea mayor: peso real o peso volumétrico. El precio del transporte marítimo se fija principalmente en función del volumen (metros cúbicos) o por centenedor. Como guía general, cuanto más pesada y voluminosa sea su carga, más le ahorrará el transporte marítimo.
Un enfoque combinado
Muchas empresas utilizan ambos: transporte marítimo para reabastecimiento de rutina a granel y transporte aéreo para artículos de emergencia o de rápido movimiento. La clave es planificar su inventario para que rara vez tenga que pagar tarifas superiores.
¿No estás seguro de cuál se adapta a tu envío? Cuéntanos qué te mudas y te recomendaremos la opción más rentable.
